„Los perfumes, los himnos órficos, las algalias en primera y en segunda acepción… Aquí olés a sardónica. Aquí a crisoprasio. Aquí empezás a oler a vos misma. Qué raro que una mujer no pueda olerse como la huele el hombre. “
Usamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia mientras se encuentra en nuestro sitio, medir el rendimiento y el funcionamiento del mismo.
A continiación puede elegir cuales cookies quiere aceptar.