„El deber del historiador es doble: primero, consigo mismo, y luego, con el lector: para sí mismo debe examinar atentamente lo que pudo haber ocurrido, y en atención al lector deberá determinar lo que ocurrió. Lo que haga para sí mismo podrá estipularlo con sus amigos; pero el gran público no deberá descubrir el secreto y ver cuán poco puede considerarse definitivamente cierto en la historia. “
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