„Los tres mayores cosas que los hombres ambicionan: el poder, las riquezas, el amor; no se conquistan con talento, sino con audacia y perseverancia. Ni a Dios mismo podemos llegar con el cerebro: llegamos a él con el corazón. ¿De qué sirve pues, el talento? De castigo. Es una invisible corona de espinas. “
Usamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia mientras se encuentra en nuestro sitio, medir el rendimiento y el funcionamiento del mismo.
A continiación puede elegir cuales cookies quiere aceptar.