Según se es, así se ama...
No hay amor sin instinto sexual. El amor usa ...
El amor es un eterno insatisf...
El amor vive del detalle y procede microscópi...
Enamorar es, por tanto, sentirse encantado po...
En arte, toda repetición es n...
La mujer es para el pintor, como para el aman...
La belleza que atrae rara vez coincide con la...
La ciencia es todo aquello sobre lo cual siem...
Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salv...
Lo menos que podemos hacer, en servicio de al...
Si no tenemos confianza en nosotros, todo est...
Nuestras convicciones más arriesgadas, más in...
La razón pura tiene que ceder su imperativo a...
El deportista, en vez de rehuir el peligro, v...
Hay quien ha venido al mundo para enamorarse ...
Enamorarse es, por lo pronto, sentirse enamor...
Los hombres pueden dividirse en tres clases: ...
Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar ...
El programa de la vida feliz apenas ha variad...
La guerra fatiga, pero no extenúa; es una fun...
Lo que más vale de un hombre es su capacidad ...
En tanto haya alguien que crea en la idea, la...
Cuando un loco o un imbécil se convence de al...
El malvado descansa algunas veces; el necio, ...
Es penoso observar que desde hace muchos años...
Dondequiera asistimos al deprimente espectácu...
La palabra es un sacramento de difícil admira...
El hombre que conserva la fe en el pasado no ...
El que no puede lo que quiere, que quiera lo ...
La poesía es hoy el álgebra superior de las m...
Un pueblo no sólo ha de saber vencer, sino ta...
La realidad no puede ser mirada sino desde el...
El revolucionario no se rebela contra los abu...
De querer ser a creer que se es ya va la dist...
Cada día me interesa menos ser juez de las co...
El mal humor es un síntoma claro de que un ho...
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