De la abundancia del corazón habla la ...
¡Oh, que angosta esta puerta, y cuán estrecha...
Y así, lo que queréis que los hombres hagan c...
Habéis oído que fue dicho: Ojo por ojo y dien...
A quien mucho se le hubiere dado, mucho se le...
Usamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia mientras se encuentra en nuestro sitio, medir el rendimiento y el funcionamiento del mismo. A continiación puede elegir cuales cookies quiere aceptar.